Dejando la fiscalidad aparte, ese será un tema que trataremos otro día, disponer de vehículos en la empresa es una decisión de importancia. A continuación resumimos las principales modalidades que existen para disponer de un vehículo de empresa con sus pros y sus contras:

Comprar el vehículo

Supone que el vehículo comprado pasa directamente al activo de la empresa. Es un fuerte desembolso inicial (si pagamos al contado) y el gasto hemos de repartirlo en varios ejercicios. Es decir si el vehiculo cuesta 15.000 euros habremos de asignarlos como gasto durante los próximos ejercicios. Además si optamos por su financiación constará en nuestro pasivo el importe de la misma, y en función de como lo financiemos aparecerá la correspondiente inscripción en el CIRBE de la empresa.

Además de los costes de la compra del vehículo, la empresa debe tener en cuenta los gastos accesorios, seguro, mantenimiento, ruedas, IVTM, ITV… estos gastos, si son deducibles ejercicio a ejercicio.

Podría parecer que la compra de un vehículo por parte de la empresa no es la opción más recomendable pero tiene una ventaja que el resto de modalidades no tienen, y es que no hay limitación (en lo que a coste se refiere) en el numero de kilómetros que se hagan con el vehículo.

Leasing del vehículo

El Leasing es lo que se conoce como un «arrendamiento financiero», esto es, la empresa paga a la financiera mes a mes una cantidad fija que comprende el coste del vehículo más unos intereses. Al final de la vida del contrato la empresa compra el vehículo por una cantidad testimonial.

Al igual que con la compra, es la empresa y no la financiera la que debe hacerse cargo de los gastos del vehículo, además de que el numero de kilómetros que pueden efectuarse por año suele estar limitado a una cantidad.

La filosofía de este contrato es muy similar a la de la compra, la ventaja que tiene sobre esta modalidad es que las cuotas que paguemos las podremos deducir en el mismo ejercicio. Por contra, el numero de kilómetros que pueden efectuarse es limitado y, al igual que pasaba con la compra habremos de asumir todos los gastos del vehículo además de que en el pasivo de la sociedad (y en CIRBE) figurará el leasing.

Renting del vehículo

La filosofía de esta modalidad es la de un alquiler de larga duración. La empresa paga una cuota fija, que puede imputar como gasto mes a mes, por disponer de un vehículo determinado. Esto significa que es la empresa de renting la que se hace cargo de todos los gastos asociados al mantenimiento. Al igual que en el Leasing, el numero de kilometros que pueden efectuarse al año esta limitado.

Las principales ventajas de esta modalidad son que, dado que es un alquiler, no figura en el pasivo de la empresa y que la empresa no tiene que preocuparse de los tramites y gestiones que conlleva tener un vehículo en leasing o en propiedad. Por contra, el numero de kilómetros a efectuar cada año es limitado, el contrato tiene un obligado cumplimiento de mínimo 24 meses y al finalizar la vida del contrato, la empresa no adquiere la propiedad del vehículo, o bien puede hacerlo pero a un coste que no suele compensar.

Renting Flexible

Últimamente, se esta desarrollando fuertemente en España lo que se ha llamado «Renting Flexible». Es una modalidad de renting en la que pagando unas cuotas superiores a las del «renting tradicional» la empresa puede disponer de un vehículo sin obligarse al mínimo de 24 meses que establecen los contratos de «renting tradicional». Por contra, además de que las cuotas son más altas, esta el hecho de que no podremos elegir el coche, nos asignaran un coche del tamaño que hayamos contratado, y las terminaciones suelen ser bastante espartanas.

Car Sharing o Alquiler por horas

En los últimos años están proliferando en las grandes capitales empresas que se dedican a alquilar sus coches por horas. Por lo general cobran un precio por hora más un precio por kilómetro efectuado. Sus precios son de derribo, desde 2 euros la hora, y para trayectos cortos el precio por kilometraje no supone un fuerte desembolso. Por contra, y pese a que va creciendo su red, la disponibilidad no está garantizada y hay periodos en los que es realmente difícil poder alquilar uno de estos coches.

Nuestra opinión

La compra del vehículo solo la recomendamos en el supuesto de que necesitemos uno muy especifico que no podamos obtener de otra manera o bien que vayan a realizarse un numero de kilometros tan elevado que otras alternativas no puedan ofrecer.

Para pequeñas y medianas empresas nos gusta recomendar (siempre hay que estudiar cada caso) el uso del renting, simplifica mucho la gestión de la flota.

El renting flexible y el car sharing es para casos en los que la empresa no pueda asumir un compromiso a largo plazo de renting, o que pudiendo asumirlo, incurra en un incremento de su riesgo por la asunción de gastos fijos.

Por ultimo, no olvidemos que el vehiculo de empresa es un medio más de producción y la filosofía para su adquisición debe ser la de cualquier otro,

 

Opciones para el vehiculo de empresa